El derecho al olvido del Reglamento General de Protección de Datos

Hace más de dos años escribí para @derecho_enclaro (Derecho EnClaro) un brevísimo post hablando del derecho al olvido.

Eran unas ligeras notas sobre el funcionamiento y requisitos que se vienen exigiendo para el ejercicio del derecho al olvido, unas líneas que, desde el cariño, padecían del “mal del novicio” puesto que trataba el fondo del tema partiendo de una interpretación puramente textual del Reglamento (UE) 2016/679, conocido como Reglamento General de Protección de Datos (RGPD en adelante).

Para quien quiera acceder a estos inicios en la divulgación jurídica, dejo aquí un enlace directo.

El día de hoy, con varios años más de lectura añadida, voy a abordar el derecho de supresión y el derecho al olvido en los términos del Reglamento General de Protección de Datos, su relación con los artículos 93 y 94 de la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos y garantías de los derechos digitales y veremos una primera aproximación del estrecho vínculo entre la protección de datos y otros derechos fundamentales.

Pero antes de entrar al fondo de este artículo, conviene recordar que, nosotros, como particulares – y en términos del RGPD y de la LOPD, interesados – contamos en nuestro haber con una serie de derechos reconocidos en los artículos 15 a 22 del RGPD. Estos son:

  • Derecho de acceso (art. 15 del RGPD y artículo 13 de la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos y garantía de derechos digitales, en adelante LOPD).
  • Derecho de rectificación (art. 16 del RGPD y 14 de la LOPD)
  • Derecho de supresión / derecho al olvido (art. 17 del RGPD y art. 15 de la LOPD).
  • Derecho a la limitación del tratamiento (art. 18 del RGPD y art. 16 de la LOPD)
  • Derecho a la portabilidad de los datos (art. 20 del RGPD y artículo 17 de la LOPD).
  • Derecho de oposición (art. 21 del RGPD y artículo 18 de la LOPD).
  • Derecho a no ser objeto de tratamiento automatizado y de elaboración de perfiles (art. 22 del RGPD y art. 11.2 in fine de la LOPD, que remite directamente a lo establecido en el RGPD).

Estos derechos no son absolutos y el propio Reglamento, en su artículo 23, reconoce la capacidad a los distintos Estados miembros para determinar el alcance de las obligaciones y derechos reconocidos a los interesados a través de medidas legislativas, sin que pudieran estas medidas resultar intromisivas en el contenido esencial de los derechos y libertades fundamentales reconocidas al ciudadano.

El tratamiento del derecho al “olvido” siempre ha sido un tema de gran interés ya que, a sabiendas del masivo flujo de datos que circula por Internet y de toda la información que vertemos consciente, e inconscientemente, a menudo nos llegamos a plantear la posibilidad de retirar todos estos datos de Internet y de todas las redes sociales hemos creado.

Y, en este punto, debemos empezar tratando el concepto de “Derecho al Olvido” ¿Qué entendemos por derecho al olvido?¿Qué comparte con el derecho de supresión? ¿Son lo mismo?

Vayamos por partes. ¿Qué entendemos por derecho de supresión? El RGPD, en su artículo 17, recoge el derecho de supresión y el derecho al olvido, entendiéndose como el derecho a obtener, sin dilación indebida, del responsable del tratamiento de los datos personales relativos a una persona, la supresión de esos datos, cuando:

  • Ya no sean necesarios en relación con los fines para los que fueron recogidos o tratados, así como en los casos en los que se retire el consentimiento en que se basó el tratamiento.
  • Cuando la persona interesada se oponga al tratamiento, cuando los datos se hayan tratado de forma ilícita.
  • Cuando se deba dar cumplimiento a una obligación legal establecida en el Derecho de la Unión o en el de los Estados miembros,
  • O cuando los datos se hayan obtenido en relación con la oferta de servicios de la sociedad de la información.

Por ende, toda vez que concurran cualquiera de estas causas (ex. art. 17.1 y 17.2 del RGPD), los interesados pueden solicitar al responsable del tratamiento de estos datos la supresión de los mismos.

Como indicábamos antes, también se contemplan limitaciones al ejercicio de este derecho, especialmente en aquellos casos en los que el derecho al olvido ejercitado por el interesado entre en pugna con derechos fundamentales de terceros, como pudiera ser el caso de la libertad de expresión o información.

La Sentencia núm. 58/2018, de 4 de junio de 2018, del Tribunal Constitucional, en su Fundamento Jurídico Quinto se manifiesta sobre la existencia y generación jurisprudencial del “derecho al olvido”. En este caso, se ponen de manifiesto el conflicto existente entre los derechos al honor y a la intimidad (art. 18.1 Constitución Española, en adelante CE), la protección de datos personales (art. 18.4 CE) y el derecho a la libertad de información (recogido en el art. 20.1, letra d) de la CE).

Y es que, en palabras del Tribunal Constitucional, en este supuesto; […] Hoy, la información periodística ya no es sólo la actualidad publicada en la prensa escrita o audiovisual, sino un flujo de datos sobre hechos y personas que circula por cauces no siempre sujetos al control de los propios medios de comunicación, y que nos permite ir hacia atrás en el tiempo haciendo noticiables sucesos que no son actuales. Las anteriores circunstancias exigen ajustar nuestra jurisprudencia sobre la ponderación de los derechos en conflicto.[…]

Con el desarrollo de Internet y de la Web 3.0, la protección de los datos de las personas físicas se ha tornado complicado. El Considerando (66) del RGPD ya adelantaba la ampliación del “derecho al olvido” en el entorno en línea de forma que todos los responsables del tratamiento que hayan hecho públicos datos personales deban indicar a otros responsables que estén tratando estos mismos datos para que supriman el acceso a los mismos así como a copias o réplicas.

Nuestra Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos y garantías de los derechos digitales incorpora estas premisas en los artículos 93 y 94 que reciben el nombre de Derecho al olvido en búsquedas de Internet y Derecho al olvido en servicios de redes sociales y servicios equivalentes, respectivamente.

Así, el artículo 93.1 de la LOPD establece que:

“1. Toda persona tiene derecho a que los motores de búsqueda en Internet eliminen de las listas de resultados que se obtuvieran tras una búsqueda efectuada a partir de su nombre los enlaces publicados que contuvieran información relativa a esa persona cuando fuesen inadecuados, inexactos, no pertinentes, no actualizados o excesivos o hubieren devenido como tales por el transcurso del tiempo, teniendo en cuenta los fines para los que se recogieron o trataron, el tiempo transcurrido y la naturaleza e interés público de la información.

Del mismo modo deberá procederse cuando las circunstancias personales que en su caso invocase el afectado evidenciasen la prevalencia de sus derechos sobre el mantenimiento de los enlaces por el servicio de búsqueda en Internet […] ”

Y el artículo 94:

“1. Toda persona tiene derecho a que sean suprimidos, a su simple solicitud, los datos personales que hubiese facilitado para su publicación por servicios de redes sociales y servicios de la sociedad de la información equivalentes.

Toda persona tiene derecho a que sean suprimidos los datos personales que le conciernan y que hubiesen sido facilitados por terceros para su publicación por los servicios de redes sociales y servicios de la sociedad de la información equivalentes cuando fuesen inadecuados, inexactos, no pertinentes, no actualizados o excesivos o hubieren devenido como tales por el transcurso del tiempo, teniendo en cuenta los fines para los que se recogieron o trataron, el tiempo transcurrido y la naturaleza e interés público de la información.

Del mismo modo deberá procederse a la supresión de dichos datos cuando las circunstancias personales que en su caso invocase el afectado evidenciasen la prevalencia de sus derechos sobre el mantenimiento de los datos por el servicio.

Se exceptúan de lo dispuesto en este apartado los datos que hubiesen sido facilitados por personas físicas en el ejercicio de actividades personales o domésticas.

En caso de que el derecho se ejercitase por un afectado respecto de datos que hubiesen sido facilitados al servicio, por él o por terceros, durante su minoría de edad, el prestador deberá proceder sin dilación a su supresión por su simple solicitud, sin necesidad de que concurran las circunstancias mencionadas en el apartado 2.”

La protección de datos personales es un área del Derecho complicada, en muchas ocasiones árida y, desde luego, con cuestiones de gran calado. El punto de partida es el estudio conjunto del Reglamento General de Protección de Datos – que recordemos que tiene carácter vinculante para todos los Estados miembros – y de la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos y de garantías de los derechos digitales pero no debemos de olvidar la estrecha conexión entre los derechos y libertades fundamentales.

En los próximos artículos estudiaremos y haremos un breve esquema-resumen de los métodos que hemos de seguir si, como interesados, deseamos ejercer el derecho de supresión de datos en distintas redes sociales y motores de búsqueda, utilizando algunos de los ejemplos jurisprudenciales más conocidos y otros más recientes.

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