La inflación sigue disparada en Occidente: subida de tipos inminente del BCE

La inflación no da respiro en casi todos los países desarrollados, muy fomentada por la guerra de Ucrania en las últimas semanas. El Reino Unido ha registrado una tasa del 9% en el mes de abril, en una cifra que supone una subida del 2% respecto a marzo. Por su parte, Eurostat ha publicado los datos referentes a la UE, durante el mes de abril. La cifra se sitúa en el 7,4% en la zona euro, una cantidad similar a la de hace un mes. Estonia (19,1%), Lituania (16,6%), República Checa (13,3%) y Letonia (13,2%); cercanas a Moscú geográficamente, sufren con mucha más intensidad sus efectos. Las menores tasas se encuentran en Francia (5,4%), Malta (5,4%) y Finlandia (5,8%).

Foto: Eurostat

La tendencia también es parecida en EEUU (8,3% en abril, dos décimas menos que en marzo). Sin embargo, sus causas son diferentes a las europeas. Mientras que en el Viejo Continente no se ha observado una significativa subida de sueldos, en Norteamérica sí se está produciendo. En 2021, los empleadores pagaron un 4% más a sus trabajadores, en un intento de paliar su falta de mano de obra. Un fenómeno conocido como la Gran Dimisión recorre la principal economía mundial: muchos trabajadores simplemente se están negando a trabajar por debajo de determinadas condiciones. Por el momento, no existe una situación parecida en Europa.

Sea como fuere, la situación ya ha provocado la reacción de la Reserva Federal, responsable de la política monetaria estadounidense. Jerome Powell, su dirigente reelegido para un segundo mandato; ha comunicado que hará «todo lo necesario para parar la inflación». Esto incluye una subida frenética de los tipos de interés, ya comenzada. El 17 de marzo, los tipos se elevaron hasta el 0,25-0,5%. El 5 de mayo, por su parte, la subida fue de 50 puntos básicos (0,5%), hasta alcanzar el 0,75-1%. Las previsiones advierten de que los tipos de interés pueden llegar al 3% antes de acabar el año. Ya no hay dudas, los halcones han ganado a los palomas.

Otros bancos centrales han tomado decisiones parecidas. El Banco Central de Inglaterra ha seguido el mismo camino, con cuatro subidas de interés desde el 16 de diciembre de 2021, pasando del 0,10% al actual 1%. Canadá también los ha establecido en el 1% y Australia en el 0,35%. En Occidente y sus aliados, solo Japón aguanta en terreno negativo (-0,1%). La subida de costes-precios es un fenómeno mundial y las reacciones deberán llegar en las próximas semanas o meses.

Además, un fenómeno nuevo amenaza con golpear el sistema económico mundial, la estanflación. Un combo entre alta inflación y nulo crecimiento económico sería algo realmente difícil de controlar. En estos momentos, existen tres riesgos principales por los que podría aparecer:

– Subir demasiado rápido los tipos de interés: si la reacción de los bancos centrales es demasiado agresiva, es muy probable que las economías entren en recesión.

– El embargo energético a Rusia: según un estudio del Bundesbank, Alemania decrecería un 2% si prescinde súbitamente del gas de Moscú. Un embargo al petróleo ruso parece más probable, aunque el acuerdo entre los países de la UE se ha retrasado bastante más de lo previsto. La oposición de Hungría, que obtiene suministros de forma económica gracias a su cercanía al Kremlin, resulta decisiva en este aspecto.

– La caída controlada de la demanda: implicaría provocar una recesión, con el objetivo de parar la inflación. En Alemania ya se preparan para esta posibilidad, porque el Bundesbank habla ya de recesión del 2% en 2022, del 4% en 2023 y del 4% en 2024. Y todo eso, sin contar un corte de gas.

Lagarde elige julio para subir tipos

La UE suele ser más precavida que EEUU respecto a la política económica. Sin embargo, al BCE no le queda mucho margen de maniobra. Christine Lagarde, presidenta de la entidad, afirmó que «una subida de tipos en julio sería adecuada». Y todo hace indicar que no será la última en 2022. Además, el BCE también ha anunciado que parará la compra de deuda soberana en julio. Esto puede significar un golpe a la línea de flotación de muchas economías. Entre ellas, la española, con una deuda del 117,7% del PIB, tal y como indicó el Banco de España.

Ahora bien, ¿qué consecuencias podría tener esta decisión para la economía de nuestros bolsillos? El principal impacto se notará en una subida de las hipotecas, como ya explicamos en este post. En líneas generales, prepárate para pagar más por tu hipoteca y trata de cambiarla a plazo fijo. Vienen meses turbulentos, ya no cabe ninguna duda.

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