LOS PRINCIPIOS DE LA MEDIACIÓN

Hasta el momento hemos comentado, de una manera muy superficial, el concepto de ADR (alternative dispute resolution) y las dos tipologías que podíamos identificar partiendo de la posición en la que los intervinientes operen y en la medida en la que participan en la resolución y adopción de acuerdos final (recordemos, podíamos identificar los métodos autocompositivos y los heterocompositivos).

Pues bien, hoy abordaremos el método autocompositivo por antonomasia; la MEDIACIÓN.

Comencemos por lo principal, el concepto de mediación. La Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles nos dice, en su artículo 1 lo siguiente:

Se entiende por mediación aquel medio de solución de controversias, cualquiera que sea su denominación, en que dos o más partes intentan voluntariamente alcanzar por si mismas un acuerdo con la intervención de un mediador.”

De esta definición debemos prestar atención a dos elementos principales:

Intentan voluntariamente alcanzar […] = Son las partes las que asumen la sumisión a este tipo de proceso alternativo. No es una decisión preceptiva sino facultativa atribuida en todo momento a las partes.

– […] por si mismas un acuerdo con la intervención de un mediador.

Estas dos claves se van a constituir como los pilares fundamentales de la mediación, ya sea intrajudicial (en el seno de un proceso judicial ya incoado) como extrajudicial (fuera del sistema procesal).

Ahora veamos los PRINCIPIOS GENERALES del proceso de mediación:

    1. a) Respeto entre las partes; se trata de un proceso donde las partes acuden de forma voluntaria y, por tanto, el respeto mutuo entre las mismas ha de ser un pilar fundamental para poder llevar el conflicto a buen puerto (o tratar de hacerlo en la medida de lo posible.)
    2. b) Reconocimiento de las partes involucradas y la imparcialidad del mediador; la figura del mediador facilita el entendimiento y el diálogo, un acercamiento apropiado entre las partes desde el respeto y que permita poner en conocimiento los intereses en conflicto. Todo esto, que enlaza con
    3. c) Voluntariedad; como ya hemos adelantado, la sumisión a estos mecanismos viene dada por la voluntariedad de las partes. De ellas surge el acceso y procedencia de la utilización de estos mecanismos alternativos.
    4. d) Creatividad; este tipo de mecanismos permite que los acuerdos que se alcancen entre las partes, al partir su contenido de los participantes, sean únicos y aplicables al caso concreto
    5. e) Confidencialidad; todo lo que se hubiera manifestado en las sesiones del proceso de mediación y lo reflejado en los acuerdos es confidencial y, por tanto, sólo tienen acceso a él las partes intervinientes (a quienes se les exige el cumplimiento de la privacidad de estos datos). A mayor abundamiento, en caso de no producirse avenencia, esta información no podrá ser utilizada en un proceso judicial posterior que verse sobre la misma controversia.

Estos principios informadores se encuentran recogidos de forma expresa en los artículos 6 a 10 de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles y, además, se aplican con carácter transversal al resto del ordenamiento que refiere a este tipo de método alternativo.

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