Merge de Ethereum y Fork de ETHPoW. Algunos aspectos fiscales

THE MERGE

En el contexto de un mercado de criptoactivos sumido en el bear market, la expectación de los criptoentusiastas e inversores por el denominado The Merge” de Ethereum -previsto para el 15 de septiembre– es máxima.

En este sentido, sin ánimo de entrar a fondo en las repercusiones tecnológicas que conlleva este suceso, merece la pena dar una serie de notas acerca del mismo para poder analizar con mejor detenimiento las repercusiones fiscales que pueda tener para aquellos contribuyentes que pudieran verse afectados. Así pues, ideada como una plataforma de código abierto que sirva para ejecutar contratos inteligentes (smart contracts), la blockchain de Ethereum se ha basado en el algoritmo de consenso proof of work (PoW), al igual que el bitcoin (BTC). No obstante, con el paso del tiempo y a medida que algunos problemas asociados a la escalabilidad o sostenibilidad de la plataforma eran cada vez más evidentes, la comunidad y los desarrolladores acordaron la paulatina transición de Ethereum del algoritmo de consenso PoW hacia el algoritmo de consenso proof of stake (PoS); proceso que se inició en diciembre de 2020 con el lanzamiento de la Beacon chain -paralela a la Mainnet de PoW y basada ya en el PoS-. En este sentido, el Merge de Ethereum no representa sino la fusión de la cadena principal o Mainnet de Ethereum con la Beacon Chain, constituyendo ello el reemplazo del PoW por el PoS.

Fuente: ethereum.org

Fuente: ethereum.org

Pues bien, alrededor de este acontecimiento son varias las cuestiones de ámbito fiscal que pueden afectar a los contribuyentes españoles, especialmente si añadimos el hard fork de la red de Ethereum -anunciado por algunos mineros por su rechazo a la fusión- y la consiguiente aparición de una nueva moneda virtual de la red bifurcada, ETHPoW.

¿Obtengo nuevas monedas ETH 2.0 con el Merge?

Atendiendo a la complejidad técnica concerniente al Merge y al original nombramiento de la fusión como “Ethereum 2.0”, no son pocos los usuarios que piensan que el paso de PoW a PoS de la red de Ethereum va aparejada a la aparición de una nueva moneda virtual ETH 2.0 -en este sentido, algunos exchange como Coinbase incluso listaron en su día una moneda ETH 2 con motivo del lanzamiento de la Beacon Chain al fin de posibilitar a sus usuarios obtener recompensas del staking con anterioridad del Merge-.

En este sentido, a pesar de lo que pudiera parecer y de la confusión creada por exchange como Coinbase, el Merge de Ethereum no conlleva per se la aparición de una nueva moneda virtual -tomando el ejemplo anterior, Coinbase recalca lo anterior indicando «As a reminder, ETH2 is the ticker Coinbase set ahead of the Merge to represent staked ETH and will no longer be used after the Merge — there is no ETH2 token«-, sino que la fusión afecta únicamente a lo concerniente al algoritmo de consenso. Esto es, los ETH que tengamos depositados en el exchange o nuestra wallet serán los mismos, no existiendo ninguna especie de airdrop o swap.

Así pues, el hodl de ETH a la fecha del Merge no conlleva la realización de ningún hecho imponible desde el punto de vista del IRPF al no existir “obtención de renta por el contribuyente” (art. 6 LIRPF).

Tengo ETH en staking, ¿cómo me afecta el Merge?

Desde el lanzamiento de la Beacon Chain, miles de usuarios decidieron poner sus ETH en staking, esto es, la obtención de nuevos ETH por su previo bloqueo en la blockchain al fin de validar la transacción y recibir una recompensa por tal labor -sin necesidad de disponer de complejos equipos informáticos, como ocurre con el PoW-. Así pues, la gran mayoría de estos usuarios lo hicieron mediante el denominado como staking por delegación, esto es, cediendo sus ETH a un tercero validador a cambio de obtener un determinado porcentaje en concepto de interés por tal cesión.

En ese sentido, a excepción de algunos exchanges, será tras el Shanghái upgrade cuando los usuarios tengan la posibilidad de disponer de los ETH inicialmente puestos en staking, así como los ETH obtenidos como recompensa.

La relevancia fiscal de tal suceso no es baladí, en tanto los ETH obtenidos en forma de recompensa deben ser objeto de tributación.

  • De provenir de un staking delegado, estaríamos ante rendimientos del capital mobiliario por la cesión a terceros de capitales propios (art. 25.2 LIRPF).
  • De provenir de un staking directo, esto es, cuando es el propio contribuyente el que por cuenta propia y con la finalidad de prestar un servicio a la red de Ethereum mediante la validación de transacciones -previa adquisición y bloqueo de los 32 ETH necesarios para constituirse en validador- realiza dicho staking, habría que entender que tales ingresos constituirían rendimientos de actividades económicas (art. 27.1 LIRPF y 79.1 LHL).

Hard fork de Ethereum y obtención de ETHPoW.

Como se ha podido indicar, por su rechazo a la transición del PoW al PoS, algunos mineros han amenazado con realizar una bifurcación o fork de la cadena de bloques de Ethereum al fin de mantener su vinculación con el PoW, acompañando dicha bifurcación con una moneda virtual denominada ETHPoW. En este sentido, el carácter distribuido de la blockchain permite que cualquiera que tenga una copia de esta cree un nuevo libro, a partir del cual continuarán otra serie de anotaciones que ya no estarán sincronizadas con la cadena original. Esta bifurcación, si bien no afecta a las anotaciones previas -que no se ven alteradas-, origina una nueva cadena de bloques con su correspondiente moneda virtual, con características que la diferencian de la original. De este modo, una persona que tenga en su billetera ETH al momento de realizarse la bifurcación recibiría una cantidad análoga de la moneda virtual perteneciente a la nueva cadena bifurcada.

En ausencia de una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos que se pronuncie al respecto, las posturas acerca de la tributación de este tipo de incrementos patrimoniales han sido variadas. Así, existen autores que consideran que tal adjudicación no tiene consecuencias fiscales, al asimilarlo a la entrega de acciones liberadas (1), opinión que se debilita si se atiende, por un lado, que las monedas virtuales no se asimilan jurídicamente a las acciones y, por otro lado, las acciones liberadas van ligadas a un contexto de aumento de capital social donde se traspasan reservas a capital asignando al socio nuevas acciones, circunstancia no asimilable a los hard fork.

En defecto de ese criterio, una interpretación más razonable y precisa pasa por considerar este tipo de incrementos patrimoniales como una ganancia patrimonial que no deriva de la transmisión de elementos patrimoniales.

La cuantificación y valoración del importe de este tipo de ganancias patrimoniales atendería al “valor de mercado de los elementos patrimoniales o partes proporcionales, en su caso” (art. 34.1b) LIRPF), previsión igualmente recogida en la norma específica de valoración recogida en el art. 37.1l) LIRPF, para la incorporación de bienes o derechos que no deriven de una transmisión. En este sentido, el «valor de mercado» de los ETHPoW no sería cero, sino que vendría dado por el valor de mercado de la nueva moneda a través de contratos de futuros -posibilidad que existe en exchange como Poloniex-.

¿Tributa igualmente si no estoy interesado en los ETHPoW que me llegan a la wallet?

La casuística relativa al anunciado hard fork plantearía casos donde un usuario vería formalmente incrementado su patrimonio como consecuencia de la aparición en su cartera de la nueva moneda perteneciente a la cadena bifurcada, independientemente si tal incremento fuera de su deseo o no. En este sentido, pocas dudas habría respecto a aquellos casos donde hubiera algún acto de disposición de la nueva moneda por parte de su nuevo titular, siendo de aplicación, por ende, lo indicado en el apartado anterior.

Por el contrario, ¿qué ocurriría si dicho incremento patrimonial no fuera del deseo del titular de la wallet? ¿estaría igualmente obligado a declarar dicha ganancia patrimonial de la base imponible general?

A falta de un pronunciamiento de la DGT que fuera similar o pudiera ser asimilable al mismo, una interpretación razonable y favorable para los contribuyentes españoles que pudieran verse afectados pasaría por vincular la tributación de tales incrementos a un acto de disposición del nuevo activo por parte del contribuyente que hiciera razonable pensar la predisposición del usuario a que dicho activo forme parte de su patrimonio -venta del ETHPoW, envío a otra cartera, donación, etc.-. De lo contrario, se llegaría al absurdo de hacer tributar al contribuyente por todos aquellos supuestos donde un incremento en su wallet viniera dado por un airdrop fraudulento -no poco común en el mundo de las finanzas descentralizadas y donde los emisores de los tokens objeto del airdrop utilizan el mismo como una trampa para robar todos los fondos del propietario de una wallet al interactuar este último con el smart contract malicioso asociado al token-.

Igualmente, salvando las distancias, dada la proximidad de los incrementos patrimoniales de la base imponible general con el negocio jurídico de la donación o sucesión, estos últimos requieren de un acto volitivo -aceptación- para que el bien donado o heredado pase a formar parte del patrimonio del donatario (art. 618 y art. 988 y ss. CC).

(1) CEDIEL, A. y PÉREZ POMBO, E., Fiscalidad de las criptomonedas, Atelier Libros Jurídicos, Barcelona, 2020, p. 85 y 86.

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